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Encontrarse un libro por los pasillos, zonas verdes, jardineras, ventanas, bancas y otras áreas, colma de asombro y alegría a los niños y niñas del centro educativo Napoleón Quesada Salazar, en Zapote.
Esta es la sorpresa que pueden hallar en cualquier rincón, como parte de la estrategia que promueve el bibliotecario de la institución para enamorar al estudiantado de la lectura.
Libros de cuentos resguardados en carpetas son los que se liberan para emprender viajes con los niños y niñas hacia sus hogares.



